El artista que pasaba por allí. Ismael Lagares

Por José Antonio Chacón Núñez. // 25/09/15

INTERIOR TRIANAIV.jpg

Hay veces que uno siente la necesidad de hablar de un pintor no solo por el virtuosismo o la técnica que éste tenga sino por la forma en la que entiende y encara el rol de artista. Esta necesidad puede adquirir incluso tintes de alegato artístico dada la imagen tan denigrada que tiene el arte contemporáneo en la sociedad actual. El imaginario social está plagado de ideas equivocadas sobre los artistas contemporáneos. Se les tacha de farsantes, vividores de la nada, productos de un mercado artístico endogámico y alejado de la realidad. En suma, buena parte de la ciudadanía mira con más desconocimiento que desconfianza a los nuevos creadores. No seré yo quien quien quite parte de razón a los ciudadanos pero si seré aquél que se esfuerce en demostrar que una rotunda mayoría de creadores se compromete y entiende el arte como un lenguaje complejo pero honesto, necesario y enriquecedor.

Entre este nutrido grupo de artistas, hoy creo justo destacar a Ismael Lagares. Su perfil creativo lo debería condenar al ostracismo social, este hombre se atreve nada más y nada menos que a expresarse a través del abstracto. Ésta es quizás una de las corrientes menos entendidas y más rechazadas por el público general. Quien se atreva a cruzar por este sendero artístico debe saber que no solo no tendrá facilidades sino que además va a ser inevitablemente comparado con otros tótems del arte abstracto español como Luis Gordillo o Zóbel. Aún con el lastre de estos inconvenientes Ismael Lagares destaca actualmente por defender una obra impactante, llena de fuerza pero a la vez envuelta en la sencillez y humildad que inspira su creador.

Lagares reconoce que llegó a este mundo dando tumbos, sin saber “que se podía vivir del arte”, pensando que dibujar se le daba bien y que tras un intento frustrado en la hostelería, éste era un camino posible. Fue el paso por la facultad de arte de Altea lo que formó en buena medida sus características pictóricas. Lejos del clasicismo de otros centros de estudios, allí adquirió la paleta de colores que hoy domina, dio riendas a su creatividad y lo definió como artista contemporáneo. Esta voluntad por la expresión actual no le impidió formarse en la facultad de Bellas Artes de Sevilla, donde una palabra se convertirá en pilar y herramienta de su obra, la estructura interna. Paramos un segundo aquí, como verán no es ésta la hagiografía de un pintor que nace con el sino predestinado al estrellato, es el currículum sencillo de alguien que usted o yo podríamos conocer si residiésemos en Bollullos Par del Condado. Vayamos ahora al grano, vayamos a su creación y a los parámetros que la definen.

El color es uno de los elementos que más destaca en su obra, como dijimos antes, Ismael Lagares adquiere una paleta fresca y luminosa en Altea, llena de colores llamativos : amarillo intenso, rosa fucsia, verdes claros, azul eléctrico… Esta variedad cromática nos provoca irreversiblemente saltos en nuestro estado de ánimo, creando espacios que nos invitan a explorar y a dejarnos llevar por las sensaciones visuales. No obstante, no solo es el color el protagonista, materia y técnica forman un uno de vital importancia. Como artista contemporáneo que es, cuenta con una curiosidad infinita por experimentar con distintas posibilidades usando masillas y resinas. Lagares juega con la densidad pictórica de sus obras bien sea por exceso o por moderación, pesadas pinceladas cargadas de materia dejan paso a suaves estocadas de pincel, creando así un escenario frágil y rotundo a la vez. En algunas de sus creaciones introduce el uso del collage, adhiriendo fragmentos de otras obras, probando cómo interactúan o revelando el fondo del lienzo. El soporte adquiere igual importancia en esta conversación de materias, el artista privilegia en sus últimas obras el uso del papel, ya que, le permite jugar con las texturas y usarlo como una piel que se pliega, arruga o expande al contacto con la pintura.




Abordando la técnica, es imposible no trazar similitudes con Pollock. Movimiento y gestualidad parecen campar a sus anchas sobre la superficie, recordando la danza incontrolada que Jackson realizaba en su estudio, imbuido en una especie de estado fuera de la razón del que salía al terminar la obra. Algo de eso hay en el proceso de creación de Ismael, el soporte duerme en el suelo mientras que el artista habita en su mundo, manchando el cuadro, rodeado de distintas materias que convierten su estudio en un caótico laboratorio de variantes imaginadas. Sin embargo hay que traer aquí una palabra clave que antes mencionamos: la estructura. Ismael Lagares defiende que el abstracto sin orden acaba por desmoronarse. Asistimos por tanto a una contradicción no falta de razón, ya que, incluso en el “action painting” del artista americano había pautas y ritmos que organizaban el cuadro. Esa estructura interna que aprendió en Sevilla le dio la batuta que le permite acompasar la fuerza que irradia su pincelada, atemperando sus gestos más bruscos y dinamizando las pequeñas notas de color. Esta forma de crear da como resultado una experiencia medida, bien estudiada, pero que a la vez resulta fresca y emocionante, totalmente desprovista de pretenciosidad. Y a partir de aquí no nos queda más que disfrutar de su pintura.

Saltando el miedo del espectador que pueda pensar que nos enfrentamos a un territorio falto de definición y de referencias como el abstracto, podemos descubrir que su obra se apoya en la figuración, tendiendo un puente amable al visitante receloso. Un ejemplo notable fue su exposición “Paraíso perdido” que tuvo lugar en la galería Birimbao, la cual fue un excelente punto de partida para conocerlo. En ella pudimos disfrutar de distintas visiones de paisajes con un marcado toque vital donde la naturaleza estalla y sale con fuerza y belleza fuera del cuadro, hasta el punto de emular sensaciones organolépticas: sal, perfume, tierra, verde...

Podríamos decir mucho más sobre él, o sobre su obra pero no es necesario. La invitación está clara, dejen sus prejuicios en casa, cálcense las botas y empiecen el viaje. Lagares es un guía en el que pueden confiar.

José Antonio Chacón Núñez.

Comparte tu experiencia






Síguenos

Kumara.jpg
Titulo: Kumara
Autor: Man o Matic

¡Que no se te pase!